
Ángel Nuño, presidente de la Federación Aragonesa de Caza, se reunió en Madrid con senadores de Vox para pedir el apoyo de su partido frente a los grandes retos a los que se enfrenta el sector cinegético en los próximos meses y que marcarán el futuro de la caza social en España
junio 11, 2026- La Federación Aragonesa de Caza, junto al Director General de Caza y Pesca, propone el uso de silenciadores y pinganillos para mejorar la eficacia en el control del jabalí.
- Advierten que las nuevas normativas europeas de bienestar animal y transporte ponen en riesgo la actividad de las rehalas, herramienta clave en la lucha contra la PPA.
La Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) participó esta semana activamente en el foro especializado sobre el control poblacional del jabalí y la prevención de la Peste Porcina Africana (PPA), organizado en Madrid por la Fundación Artemisan y la Fundación Vergara.
La delegación aragonesa ha estado integrada por el director general de Caza y Pesca del Gobierno de Aragón, Alberto Fernández Arias; el presidente de la Federación Aragonesa de Caza, Ángel Nuño; y el director técnico de la entidad, Nicolás Urbani. Durante el encuentro, los representantes aragoneses conocieron las estrategias implementadas en otras regiones, como Cataluña, y pusieron sobre la mesa propuestas firmes para aumentar la eficacia de los controles cinegéticos en la región.
Innovación tecnológica para la sanidad animal.
Uno de los puntos clave defendidos por Aragón ha sido la necesidad de equiparar la normativa española con la de otros países de la Unión Europea en materia tecnológica. Desde la delegación se ha solicitado la autorización de medidas básicas como el uso de pinganillos en las batidas —para mejorar la coordinación y seguridad— y de silenciadores en las armas. Estas herramientas se consideran esenciales para optimizar los controles poblacionales del jabalí, reduciendo el impacto sonoro y permitiendo actuaciones más efectivas en la lucha contra la propagación de enfermedades como la PPA.
Defensa de las rehalas frente a la burocracia europea
Otro eje fundamental de la intervención aragonesa ha sido la defensa cerrada del subsector de las rehalas. FARCAZA ha alertado sobre la amenaza que suponen las nuevas normativas comunitarias referentes al bienestar animal de los perros y a las condiciones de transporte.
Según han manifestado los representantes aragoneses, estas regulaciones «limitarán taxativamente» la tenencia responsable y el desplazamiento de los perros de caza, lo que mermaría drásticamente la capacidad de los cazadores para realizar batidas efectivas. Sin el apoyo y la viabilidad de las rehalas, la eficacia en el control de las poblaciones de jabalí caería notablemente, dejando al sector ganadero más vulnerable ante la posible entrada de la peste porcina.
Con esta participación, la Federación Aragonesa de Caza reafirma su compromiso con la gestión científica y técnica del medio ambiente, posicionándose como un interlocutor indispensable para garantizar la sanidad animal y la sostenibilidad del medio rural en Aragón.

